UNA BALA, LA MALDAD, LOS DIAMANTES y ANACLETO

lunes, 20 de julio de 2015
Con UNA BALA PERDIDA Entra en escena George Macallan. Antiguo oficial del ejército confederado, ha pasado más de dos años en la cárcel acusado de espionaje durante la guerra de secesión americana. Pero Jasper Daniels, gobernador del estado de Nebraska, le propondrá un trato: su libertad y la de su hermano a cambio de resolver una aterradora sucesión de muertes en la ciudad de Elkhorn. En "LA MALDAD O ALGO PARECIDO", nos reencontramos con Lola Andrade, la detective heredera literaria de Fermín Escartín, enfrentada en esta ocasión a la búsqueda de una periodista desaparecida mientras realizaba un reportaje sobre los últimos masoveros de Teruel. Como suele ocurrir en mis novelas, la realidad será mucho más turbadora e inquietante de lo que la propia Andrade podía sospechar.
"LOS DIAMANTES DE OBERÓN" representa mi regreso a la ciencia-ficción con una obra ligera, divertida pero de resolución muy compleja, ambienta en la estación orbital Antares, la nave de carga Mesmeren y Oberón, uno de los satélites de Urano, de donde se extraen los diamantes más valiosos del universo. El ordenador Fred Astaire, la psicóloga cibernética Leonor Zabalza y el abogado sin escrúpulos Oswaldo Vilanova, residente en el planeta López, son los tres grandes protagosnistas de esta historia que se desarrolla a través de casi siete siglos. Por último, pero no menos importante, ANACLETO Y LA CROQUETA no tiene nada que ver con el agente secreto de cómic ahora llevado al cine sino con un chico corriente y moliente al que le gustan demasiado las croquetas. Debería ser el primer cuento de terror para muchos lectorcicos, pero me ha salido gamberro y divertido.